¿Por qué apoyamos a Carlos Coste?
Tiene mucho que ver con sentirnos inspirados, quizá también un poco con sentirnos identificados con su éxito. Tiene que ver con nuestra visión de apoyar talento local e internacional y tiene que ver con orgullo.
La apnea es un deporte acuático en el cual el participante intenta lograr grandes profundidades sin la ayuda de aparatos de respiración (a puro pulmón). Es un deporte con altas exigencias físicas pero por sobre todo requiere de un control mental estricto.
Carlos Coste es el hombre quién estableció el record Guiness mundial por ser el hombre que más profundo ha descendido en el mar sin la asistencia de equipos en total-101mts.
El nació en Venezuela al igual que S4B. A través de la excelencia, compromiso, trabajo duro y planificación inteligente tanto Carlos como S4B han logrado éxito internacional en sus áreas.
Carlos ha experimentado éxito a nivel mundial con su disciplina Ha roto 9 records mundiales en cada categoría de Apnea. S4B por su lado, en tan solo 4 años ha establecido éxito internacional al atender clientes en toda la región y en Europa. Por medio de las 5 oficinas en 5 países diferentes que hemos abierto en este tiempo.
Claro que no pretendemos compararnos con el éxito de Carlos, sin embargo, no podemos menos que sentirnos inspirados con el la verdadera excelencia Venezolana la cual llega a los niveles internacionales mas altos y cumple con los estándares mas exigentes.
 ¿Responsabilidad social o un regreso a la infancia?
En Diciembre de 2004 quisimos darle un enfoque diferente a nuestro programa de responsabilidad social. Algo más allá de donaciones y trabajo comunitario, quisimos que todos estuvieran involucrados. Nuestro staff, nuestros clientes y por supuesto los receptores de estos beneficios, que para este años fueron los niños.
¿Sería el síndrome de el Niño Jesús?, no sabemos pero lo cierto es que todos participaron en esta hermosa labor de una forma u otra. Algunos de nosotros recibieron un cheque y nos sentimos como los ganadores de uno de esos concursos de TV en los que te permiten gastar el dinero en lo que quieras. En este caso en un juguetería (muy parecida a esa fantasía que todos tuvimos alguna vez cuando niños). En dicha juguetería compramos y compramos y compramos.
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Izquierda a Derecha - Lisbeth Ramos (Finanzas), Cora Alvarez (Asistante), Thaís López (RRHH), Amny Guerra ( Desarrollo de negocios) Texel López (Consultora) Carlos Arocha (CEO todos posando con el juguete con el que mas se identificaban en nuestra oficina de Caracas |
Otros miembros de nuestro staff participaron con el largo proceso de envolver todos los regalos – mientras se imaginaban las caritas de los receptores de los lindos y coloridos juguetes. Finalmente era el turno de que nuestros clientes participaran.
Enviamos a cada uno de nuestros clientes un juguete con la dirección de una de las ONGs encargada de ayudar a niños en estado de abandono, para que así ellos pudieran enviarla a la de su preferencia ( y de alguna manera inspirarlos a que tomaran la misma iniciativa el año que siguiente). La fantasía de mercadeo / responsabilidad social corporativa consistía en imaginar una ciudad llena de adultos recibiendo juguetes en diciembre llenándolos de nostalgia a la vez que se les regalaba la oportunidad de beneficiar a un niño y verlo sonreír.
En nuestra oficina Trinitaria las cosas fueron manejadas de otra forma. Ahí nuestro staff tuvo el placer de entregar los regalos directamente a los niños.
De ambas formas el objetivo real fue alcanzado. Dar otra razón para sonreír durante navidad.
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